ESTE SIN HOGAR ERA EL MEJOR ESTUDIANTE Y SE BURLABAN DE ÉL POR “HARVARD” POR ESO.

De indigente a Harvard: todos los estudiantes se burlaban de este hombre por ser pobre, pero lo que hizo dejó a todos sin palabras 📚🏆 Descubre la inspiradora historia en los comentarios

Por más triste que sea admitirlo, los niños a veces pueden ser bastante crueles. Richard Jenkins, de Filadelfia (EE. UU.), lo experimentó en persona. El niño no tenía hogar y se esforzaba tanto en sus clases y tendía la mano que los alumnos lo apodaban “Harvard”. Pero tenía un destino muy difícil a sus espaldas y la disciplina y la determinación no le permitieron rendirse.

Sabía que para lograr algo en la vida necesitaba una buena educación. E irónicamente, parece que fue el apodo burlón el que determinó el vector de su movimiento.

Richard Jenkins pudo asistir a la Universidad de Harvard con una beca completa y su historia es inspiradora.

 

Cuando Richard estaba en sexto grado, su familia perdió su casa, que fue objeto de una ejecución hipotecaria. Con dos hermanos, vagó de un estado a otro, en distintos refugios.

Al quedarse sin hogar, el niño se dio cuenta de que necesitaba una buena educación para que él y su familia pudieran vivir una vida normal.

El niño sufría estrés y dolores de cabeza. El padre sufrió un infarto. En octavo grado, Richard fue hospitalizado. Parecía que todo en el mundo estaba en su contra, pero no estaba dispuesto a rendirse y decidió luchar hasta el final.

En el 11.º grado, Richard ingresó en el Girard College, un internado para niños superdotados de familias necesitadas. Estudió mucho y obtuvo buenas calificaciones.

Se acercaba el final del último año escolar y Richard envió documentos a varias instituciones educativas. El joven hojeó las páginas web de las universidades en busca de actualizaciones. Estaba en lista de espera en la Universidad de Pensilvania, pero Yale lo rechazó. El chico estaba seguro de que en Harvard sucedería lo mismo.

Richard aplicó a varias universidades e imagina su sorpresa cuando recibió la respuesta de Harvard: “¡Bienvenido!”.

Richard admite que estaba tan feliz que no pudo contener las lágrimas. Los años de trabajo no fueron en vano y el apodo de la escuela se justificó de la mejor manera posible. Se graduó con honores y fue aceptado en Harvard con una beca completa. El chico planea estudiar allí tecnología de la información y prestar especial atención a la inteligencia artificial.

Y el padrino de Richard creó un proyecto de financiación colectiva para recaudar dinero para apoyar al talentoso chico.

 

Se prevé que los fondos se destinen a cosas como ropa y una tableta donde guardar libros electrónicos. En la página de la colecta se afirma que este joven motivado está haciendo su propio camino y es digno del premio.

La historia de Richard es tan inspiradora que lo invito a varios canales de televisión, donde da entrevistas, comparte su experiencia y da consejos.

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